martes, 23 de abril de 2013



LO “NACO” ES CHIDO, ADEMÁS DE DIVERTIDO, PERO SOBRETODO COMPLEJO

Antes de empezar, debo aceptar que les debo una disculpa, ya que me había comprometido a publicar algo los días sábados, pero tuve un repentino contratiempo lo cual hizo que me retasara.

Hace unos días vino a mi mente, una idea (mal pensados), sobre un tema un tanto conflictivo y sobretodo complejo, así que me dediqué a analizarlo, y es por eso que me tardé un poco más en la publicación de la columna, y sobre todo encontrarle el sentido, además de un concepto.

¿Qué es naco? o ¿Qué es ser naco?, esas dos preguntas estuvieron en mi mente durante algunos días, por lo tanto me di a la tarea de hacer una pequeña y muy superficial investigación sobre este tema, primeramente me encontré que más que ser un adjetivo también es una ciudad, o debería decir dos, ya que existe una en el estado de Sonora y otra en Arizona, pero al entrar en su origen etimológico me encontré que en el lengua Opata significa nopal, y en Otomí, cuñado. Aunque no esté relacionado ningún significado anterior con lo que voy a hablar, me va ayudar a explicar el tema, ya que nos acabamos de dar cuenta que la palabra “naco” no es o representa ÚNICAMENTE lo que nosotros creíamos, ya que cada quién le puede dar un significado diferente  dependiendo de su persona, pero eso ya es adelantarme.

Al juntar información me di cuenta que cada quien tenía su concepto de “naco”, así que no pude encontrar uno “válido”, más que el de la REA, que denominaba a esta palabra como indígena, por lo tanto necesitaba más puntos de vista, y realicé una pequeña encuesta sobre lo que pensaban acerca de las dos preguntas anteriores, y me encontré respuestas muy interesantes como la siguientes:

-para ti, ¿qué es naco? o ¿qué es ser naco?
-“vulgar”, “falta de uso correcto de vocabulario”, “albureros”, “pobres”, “etiqueta”, “vestirse mal”, “sentirse más de lo que es”, “moda”, “estilo de vida”, “poca aceptación”, “ridículo”, “creyentes o muy afines a la iglesia”, “chacas”, y muchas otras cosas más. Antes de seguir quiero aclarar que las respuestas anteriores no son de mi propiedad, así que si alguien se sintió ofendido o identificado, mi más sentido pésame.

Con este ejercicio me di cuenta de una cosa, que cada quien respondía de acuerdo a lo que a si mismo se le hacía “naco”, o sea para ser más claros, “cada quien habla como le va en la feria”.

Con todo esto comprendí que no podemos denominar un concepto universal o “correcto” para esta palabra, ya que cada quien le da significados diferentes, lo que me llevó a pensar, que más que un adjetivo o un término, es un concepto. Y digo que es lo anterior ya que todos tenemos uno diferente, pero lo importante aquí es que intenté crear mi propio concepto tomando lo mejor de los demás y procesándolo para que fuera lo más “coherente” posible, así que les explicaré “cómo estuvo el rollo”.

Primero que nada, como ya lo he mencionado, reconocí que es un concepto,  pero me di cuenta que la mayoría de estos recaía en que un “naco” es aquella persona que no cumple con las normas que exige una sociedad o persona, y la verdad es que, desde mi punto de vista, es la mejor definición, aunque parezca muy sencilla y simple, es muy compleja.

Ahora retomando lo anterior, lo difícil o interesante es saber, ¿qué normas son las correctas?, ya que cada conjunto de personas tiene reglas distintas, es por eso que cada quién tiene un concepto diferente, pero analizando esto, es lógico comprender que nadie puede determinar qué concepto está “bien” o “mal”.

Al revisar esto puede llegar a una conclusión, la cual es que “todos somos nacos”, ya que como diría el dicho, “no somos monedita de oro para caerle bien a todos”, o sea que cada quien tiene que romper con una regla que uno u otros tenga; en “cristiano” esto quiere decir que, “tal vez para mí seas un naco y yo para ti también lo sea”, ¿por qué?, porque tenemos reglas distintas y conceptos diferentes, ya que para “mí”, no cumples con los requisitos que “mi sociedad” pide.

Ahora espero que con todo esto, si no es que los revolví más, puedan ver de otra manera este concepto o simplemente alimentarlo.

Haciendo esto un poco más personal, si me preguntaran a mí ¿qué es naco? o ¿qué es ser naco?, diría que es una persona que sigue las normas de una sociedad sin pensarlas ni razonarlas.

Y retomando un poco el título, me atrevo a decir que lo “naco” (en general, no sólo mi concepto) es chido y divertido, porque es interesante el número y tipo de conceptos que hay, además que parte de nuestro concepto social que vivimos a diario, sobra decir el por qué es complejo, además que faltaron muchas otras cosas más que mencionar.

“Gracias a Dios” puedo concluir con una frase de un trovador mexicano, Adrián Camacho (no me sorprende si no lo conocen, porque toca en un bar de Linda vista, llamado “El breve espacio”), y la cita dice así “todos tenemos un naco dentro, otros lo tenemos a lado, pero lo tenemos”.

“PARLE”

sábado, 13 de abril de 2013



EL HORROR ES MÍO…

Tal vez algunos se preguntaran: “¿y este pinche enfermo quién es?”, pues yo les daré la respuesta a continuación.
Antes de empezar a publicar algunas cooperaciones mías a este sitio, se me hizo prudente que la primera sea una presentación, ya que cuando conoces a alguien es lo primero que se hace, además que espero estar por aquí un muy buen rato.
Antes de empezar a presentarme sólo les pido una cosa, “paciencia” o “tolerancia”, ya que generalmente, no sólo cuando escribo, también cuando platico, suelo ser muy “chorero”, así que como dirían coloquialmente “la hago de jamón cuando es queso”, pero no se preocupen de que aterrizo mi idea, la aterrizo. Además que a veces soy medio “mamuco” y disculpen los chistes malos.
Vamos a dar comienzo con lo primordial, mi “nombre” es “Ausencio” o “Chencho” pa´ los cuates, y estoy aquí por la grandiosa invitación que me hizo un colega mío (¡ay Güey!, hasta me siento importante) para participar con contribuciones a este lugar, y acepté porque me encanta (escribir, aclaro), además que me es extremadamente divertido.
Lo que me llamó más la atención es el gran dueto que armamos, por una parte está don “Amargo”, que vendría siendo la parte formal de aquí, lo serio, lo coherente, y por otra parte, la verdad soy como el “mamón”, la irreverencia, lo “payaso”, etc. en pocas palabras, hagan de cuenta la señora Aristegui y Tapia juntas, sólo que me faltan dos grandes razones para llegarle su nivel, pero bueno, para eso ya avanzó la tecnología, porque no tengo los mismo medios que ella, y sobre todos los estudios pero “a ver qué sale”.
Antes de continuar quiero que sepan que si ustedes estaban en busca de un lugar con buen humor, excelente critica y análisis profundo sobre los problemas sociales, económicos, y políticos de el mundo, el país y otra cosas más; señores y señoras me da gusto el anunciarles que han llegado al lugar equivocado, ya que realmente no es lo mío, la verdad yo estoy para pasármela muy a gusto y espero que algunos de ustedes también, ya que este es un espacio de libre expresión donde trataré de hablar de todo lo que esté a mi alcance y sobretodo darme el lujo de criticar por simple hecho de hacerlo, ya que durante tanto tiempo hemos estado acostumbrados a sólo hablar de lo que se nos permite, manteniendo lo que deseamos expresar sólo para deleite de nosotros.
Para dar continuidad a esta presentación les quiero relatar una pequeña historia de el por qué de mi firma y el nombre de mi columna, que espero poderla publicar los días sábado y si agrego una en la semana es porque se me dio la gana, y si no pues no.
“PARLE”, esto es lo que verán al término de mi publicaciones, y comenzando con la primera letra que es la “P”(nada que ver con mi sexualidad, por favor), proviene ya que hace algún tiempo interpreté el papel de “Domingo Pajarito de Soto” o “Pajarito” que era un periodista rebelde en la obra de Eduardo Mendoza titulada “La verdad sobre el caso savolta” y me gustó (el nombre), bueno ya mejor no hableré más de eso.
La “A” tiene varios significados, ya que viene de “Ausencio” y “Ahuizote”, explicando la primera razón es como me llamaba un maestra muy especial en la secundaria y además que así soy conocido en mi actual escuela, pero profundizando más en el origen se podía decir que es porque la maestra ya mencionada tenía tendencia a ignorarme, y al darse cuenta de esto lo tomamos a juego y con el tiempo me bautizo “Ausencio” dando referencia a mi ausencia en la clase porque ella no me notaba. Ahuizote es por aquel periódico, originalmente de don Díaz, que después sería retomado por  Daniel Cabrera Rivera y Manuel Pérez Bibbins renombrándolo como “El hijo de ahuizote”, ya que los hijos algunas veces salen rezongones o distintos al padre gracias a la intervención del personal de distribución de lácteos.
La “R” es de Ricardo Flores Magón y su periódico “Regeneración”, y debo aceptar que soy gran admirador del él y su trabajo, a pesar de que no he leído una gran cantidad de sus colaboraciones, las que han pasado por mis manos me han cautivado.
La “L” y la “E” son por “Libertad de Expresión”, ya que es algo que tomo mucho en cuenta y que nos hace bastante falta.
Y por último, me terminó de cautivar la firma porque casi, CASI, suena y se escribe como “hablar” en francés.
Mi columna en sí la llamé “Ahuizote Regenerado” por el periódico en que colaboró Flores Magón y el que creó para dar a conocer muchas de sus publicaciones durante la Revolución Mexicana.
Por el momento es todo por mi parte, espero y mi trabajo les agrade y si no, pues para eso está el “Amargosito”, pero hablando en serio, ojalá y nos sigamos viendo, yo andaré por aquí mínimo un día a la semana (sábado), así que muchas gracias y “el horror es mío”.




“PARLE”